Cuando el huracán Helene arrasó el oeste de Carolina del Norte, trajo consigo lluvias récord, carreteras destrozadas, cortes generalizados y fallos graves en las comunicaciones. Para muchos residentes, el impacto fue inmediato y cambió sus vidas. Para Vaya Health, se convirtió en un momento decisivo de servicio, coordinación y resistencia comunitaria.
Como organización pública de atención administrada que brinda apoyo a personas con necesidades de salud mental, trastornos por consumo de sustancias, discapacidades intelectuales y del desarrollo (I/DD) y lesiones cerebrales traumáticas (TBI), Vaya desempeña un papel fundamental en el cuidado de algunas de las poblaciones de mayor riesgo de la región. Gracias a la dedicación y el liderazgo de muchas personas, entre ellas la directora de zona y consejera delegada de Vaya, Tracy Hayes, la organización se movilizó rápidamente para garantizar que el personal y los miembros estuvieran seguros, localizados y pudieran acceder a la ayuda esencial.
Hayes ha descrito Vaya de forma sencilla: la organización existe para servir a las personas. Esa misión guió cada paso de la respuesta. Con los servicios de telefonía móvil e Internet caídos en gran parte de la región, el personal de Vaya se desplazó a las zonas donde podía encontrar señal para comprobar el estado de los miembros de alto riesgo y coordinar la atención. Muchos empleados estaban afrontando pérdidas personales, pero siguieron acudiendo, a veces abriéndose paso entre los escombros para llegar a las personas que tenían a su cargo.
Los retos eran a la vez inmediatos y complejos. Los médicos de Vaya prestaron apoyo a los refugios de emergencia, los equipos entregaron suministros esenciales a las agencias proveedoras y el personal utilizó los datos disponibles para identificar a los miembros cuyas necesidades de medicación o equipos médicos los ponían en mayor riesgo. En varios casos, el personal se coordinó con los proveedores médicos y entregó en mano medicamentos esenciales cuando las carreteras estaban intransitables.
Proveedores como RHA Health Services, Appalachian Community Services, en colaboración con ncgCARE, y Daymark Recovery Services colaboraron estrechamente con el Vaya para mantener operativos los centros de crisis y los equipos móviles. Cada día surgían historias de la comunidad: desde médicos que permanecían al teléfono con residentes varados hasta que llegaban los equipos de rescate hasta líderes locales y LME/MCO asociadas que entregaban suministros donados.
El huracán Helene puso de relieve la fuerza de una comunidad que se une en situaciones de crisis, así como la importancia de la preparación y de unas redes de proveedores sólidas. Como señaló Hayes, los días más difíciles fueron también los más inspiradores, gracias a un personal que demostró capacidad de recuperación, compasión y un compromiso inquebrantable con las personas a las que atiende.
Para conocer más a fondo la respuesta de Vaya y el liderazgo que la respalda, consulte la cobertura reciente en el Triangle Business Journal, incluido el reportaje sobre Esfuerzos de recuperación tras el huracán Helene y el perfil en Vaya Health Directora General Tracy Hayes.
